lunes, 15 de septiembre de 2008


El dedo meñique se había quedado anclado en su crecimiento
a los 8 años.
A esa edad pasó una fase donde lo invadieron la malicia
y la ironía.
Los ocho son unos años cínicos, fue por ese motivo,
por el qual su dedo nunca dejó de propagar el mal.
Por más que crecía , evolucionaba, maduraba, etc..
el dichoso dedo pequeñito lo controlaba .
Se le introducía en la nariz,
se inclnaba hacia arriba al tomar el té
y lo peor, buscaba el hueco de las orejas ajenas

1 comentario:

david dijo...

si, si , muy maligno el jodio. Te has olvidado de decir que también tiene tendencias homosex y busca peligru en los ojetes ajenos.Sigilosamente, sin levantar sospechas, se extiende rigidamente y... zas al bujero