Antígona le preguntó a su padre sobre un dilema universal:
con sus dioptrias no sabía si era preciso llevar gafas, quizás con unas lentillas de poca graduación...
Edipo acongojado, no podía parar de pensar en las cuencas oculares, vacías, que ahora formaban parte de su cara.
Como lloraría ahora?
Ya no tenía ni el derecho a la tristeza, nunca más habrían lágrimas.
2 comentarios:
Oh Dios mio (a lo Janis) POR FIN
Si no lo hacias ya iba a pedírselo a los reyes magos. Adoro tu estilo petite puce! Y estoy convencida q esto es el trampolín de tu arte. Y tb la nueva tienda en casa.
AMBI xD
hummmmmmm...
Gratamente sorprendida, pero...ya lo intuía!!...
Había algo que aún no se mostraba y ahora empieza a asomar su vértice...¡agudo! ¡mordaz! ¡inteligente!
mmm...pero...¿como no me lo dijiste antes?
¡¡¡YO LO INTUÍA!!!
No me dejes así... ¡sigue! ahora lo espero para vivir...
io
Publicar un comentario